El dry sift es probablemente la forma más antigua y más sencilla de separar la resina del cannabis: planta seca, una malla y paciencia. Nada de agua, nada de disolventes. Lo que atraviesa la malla son los tricomas, las glándulas donde la planta acumula cannabinoides y terpenos, y lo que se queda arriba es material vegetal. Con ese principio se ha hecho hachís durante generaciones en el norte de África, Oriente Próximo y Asia Central, y hoy, con mallas calibradas en micras, algunas de las resinas más limpias del mercado.
Aquí te contamos qué es el dry sift (también escrito drysift o llamado hachís tamizado en seco), de dónde viene, cómo se hace, en qué se diferencia del polen, del iceolator o del rosin, cómo leer su calidad y por qué su porcentaje de CBD varía tanto. Separando, como siempre, lo documentado del discurso comercial.
En resumen
- El dry sift es resina obtenida separando los tricomas de la planta seca mediante mallas, sin agua ni disolventes.
- El tamizado en seco es una técnica tradicional en Líbano, Afganistán y Marruecos; en el Rif marroquí se generalizó en la segunda mitad del siglo XX.
- Se trabaja con material frío y muy seco, y con mallas de distintas micras en pasadas sucesivas: la primera pasada suele dar la fracción más limpia.
- La calidad se ve en el color, la textura y la cantidad de material vegetal; “full melt” es un término de mercado, no una norma oficial.
- El porcentaje de CBD depende de la materia prima y de lo selectivo que sea el tamizado: puede ir del 15 % a más del 50 %.
Qué es el dry sift
El dry sift es un concentrado mecánico sin disolventes. Se obtiene frotando o agitando suavemente flores secas sobre una o varias mallas: los tricomas, que al estar secos y fríos se vuelven quebradizos, se desprenden y caen a través del tejido en forma de polvo fino. Ese polvo es lo que tradicionalmente se ha llamado kif (en su acepción de resina tamizada) y lo que hoy el mercado llama dry sift. Puede venderse suelto, con textura de arena, o prensado en una pieza.
El cannabis tiene varios tipos de tricomas: los bulbosos, diminutos (en torno a 10-15 micras), los capitados sésiles y los capitados pedunculados, que son los que tienen un pie o tallo y una cabeza globular en la punta. Sus cabezas concentran la mayor parte de la resina. Las medidas publicadas varían según la fuente, pero el tamaño de las cabezas maduras suele situarse aproximadamente entre 50 y 120 micras, y por eso las mallas de ese entorno son las más importantes en cualquier proceso de dry sift.
Un poco de historia: del kif al tamizado moderno
El tamizado en seco no es un invento reciente. Las fuentes coinciden en que Líbano y Afganistán tienen una larga tradición de hachís tamizado. En el Líbano, sobre todo en el valle de la Bekaa, la planta seca se frota sobre tamices finos y el polvo se prensa y se deja madurar. En Afganistán también se tamiza, pero después la resina se trabaja con calor y humedad y se amasa a mano.
El caso de Marruecos es más matizado de lo que suele contarse. Durante mucho tiempo, lo tradicional en el Rif no era el hachís, sino el kif en su sentido original: planta seca picada, sin separar la resina. Según las fuentes que hemos consultado, la producción de hachís tamizado a gran escala en el Rif empezó en la segunda mitad del siglo XX, a partir de los años sesenta, y se atribuye a la llegada de viajeros occidentales de la llamada “ruta hippie” que conocían el tamizado del Líbano y Afganistán. No hay una fecha exacta documentada, así que conviene tomarlo como la versión más aceptada, no como un dato cerrado.
La técnica marroquí clásica consiste en cubrir un recipiente con una tela fina, colocar encima las plantas secas, taparlo todo y golpear con varas para que la resina caiga a través del tejido. Después, el polvo se calienta y se prensa en bloques. Ese es el origen de lo que en España se conoce popularmente como polen.
Lo que ha cambiado en las últimas décadas no es el principio, sino la precisión: mallas calibradas en micras, control de temperatura y humedad y varias pasadas para separar fracciones.
Cómo se hace el dry sift, paso a paso
Conviene entender las fases, porque explican la calidad final y las diferencias de precio.
- Material bien seco. La flor tiene que estar seca y crujiente. Con humedad, los tricomas se vuelven pegajosos, se apelmazan y no atraviesan la malla limpiamente.
- Frío. Se trabaja en un ambiente fresco, con herramientas y material enfriados. En frío, las cabezas de tricoma se vuelven quebradizas y se desprenden mejor del tallo sin arrastrar tanta hoja.
- Mallas por micras. Se usa una malla de trabajo más abierta para separar la resina del grueso de la planta y, después, mallas cada vez más finas para quedarse con el tamaño de cabeza que interesa y dejar pasar el polvo más pequeño y los contaminantes.
- Pasadas sucesivas. Cada pasada extrae una fracción distinta. La primera suele ser la más limpia; las siguientes dan más cantidad y menos pureza.
El rango de malla concreto depende de cada productor y de cada genética, porque el tamaño de las cabezas cambia de una planta a otra. Aun así, las fuentes técnicas suelen coincidir en que la fracción más valorada está aproximadamente entre 70 y 120 micras: ahí se concentran las cabezas maduras de los tricomas capitados pedunculados. Por encima de 150-160 micras entra cada vez más material vegetal; por debajo de unas 45-70 micras abundan cabezas inmaduras, tallos rotos y polvo fino.
De ahí el término “first sift” (primer tamizado): la fracción que cae al principio, cuando se desprenden sobre todo las cabezas maduras. Si el tamizado se alarga, sube el rendimiento pero baja la pureza.
Static sift: el refinado con electricidad estática
En los últimos años se ha popularizado el llamado static sift o “static tech”, un refinado posterior al tamizado. Aprovecha que material vegetal y tricomas se cargan eléctricamente de forma distinta: al pasar una superficie cargada de estática sobre el dry sift, ambos se separan.
Un estudio publicado en 2025 en el Journal of Cannabis Research midió las propiedades eléctricas de tricomas y biomasa y comprobó que el material vegetal se carga de forma positiva y los tricomas de forma negativa. Con un prototipo de separador obtuvieron en una sola pasada una fracción con un 80-95 % de tricomas redondos. Es decir: la estática permite limpiar un dry sift hasta niveles de pureza que con malla sola cuestan mucho más.
Dry sift, polen, iceolator, rosin y hachís prensado: en qué se diferencian
Todos concentran tricomas, pero el método cambia el resultado:
| Tipo | Cómo se separa la resina | Qué lo caracteriza |
|---|---|---|
| Dry sift | Tamizado en seco con mallas calibradas, en frío y por fracciones | Polvo o pieza clara; su pureza depende de la malla y de la pasada |
| Polen | Tamizado en seco tradicional, más amplio, a menudo con tela y golpeo | Más material vegetal; se suele prensar ligeramente; textura que se desmenuza |
| Iceolator / bubble hash | Agua y hielo: los tricomas se desprenden al agitar y se filtran por bolsas de micras | Muy puro si se hace bien; requiere secado posterior |
| Rosin | Calor y presión sobre flor o sobre resina ya tamizada | Extrae el aceite resinoso; aspecto de savia o cera |
| Hachís prensado | Resina tamizada (seca o con agua) compactada con presión y, a veces, calor | Pieza compacta; la textura depende de presión, temperatura y curado |
Con el polen la diferencia es de grado: los dos se hacen en seco, pero el polen sigue la tradición de tamizado más generoso y el dry sift moderno selecciona la fracción de cabezas maduras. Con el iceolator cambia el medio, y suele ser el método que más fácilmente llega a la máxima pureza. El rosin es un paso posterior, y una de sus materias primas habituales es precisamente el dry sift. Cuando el tamizado se compacta hablamos de hachís prensado, con formatos como la placa de hachís o la piattella. Y si te interesa cómo se usa la resina tamizada para recubrir flores, lo explicamos en nuestra guía de moon rocks.
Cómo reconocer un buen dry sift
No hay una norma oficial que clasifique la calidad del dry sift. Existen escalas de uso común en el sector, como la de “estrellas” (de 1 a 6) o la etiqueta “full melt”, pero son convenciones de mercado, no certificaciones reguladas. “Full melt” describe una resina tan pura que, al aplicarle calor, se funde casi por completo sin dejar residuo; es un indicio de pureza, pero cada vendedor lo usa con su propio criterio, y en dry sift es menos habitual que en iceolator. Lo que sí puedes observar tú:
- Color. Los tonos claros, entre rubio, dorado y arena, suelen indicar pocas impurezas. Un tono verdoso delata material vegetal. Aunque la genética, la oxidación y el prensado también lo cambian.
- Textura. Un buen dry sift suelto es arena fina y uniforme; fibras o trocitos de hoja indican contaminación vegetal.
- Aroma. Los terpenos viven en los tricomas: un tamizado limpio huele intenso; un olor apagado o a heno indica material viejo o mal curado.
- Analítica. Convierte las impresiones en datos: CBD, otros cannabinoides y THC por debajo del 0,3 %.
Por qué el porcentaje de un dry sift varía tanto
“Dry sift” describe un método, no una concentración. En el mercado hay dry sift con un 15 % de CBD y otros por encima del 50 %, y todos son tamizados en seco. Pesan sobre todo:
- La materia prima. Si la flor de partida tiene poco CBD o pocos tricomas, la resina tendrá menos, por muy bien que se tamice.
- La malla y la fracción. Una malla abierta o un tamizado largo arrastran más material vegetal, que no aporta cannabinoides y diluye el porcentaje.
- La pasada. Un first sift concentra cabezas maduras; las pasadas posteriores tienen más rendimiento y menos concentración.
- El refinado posterior. Una limpieza con estática o un segundo tamizado quitan impurezas y suben la proporción de tricomas.
- La genética. Cada planta tiene cabezas de tamaño distinto y un perfil de cannabinoides propio, que puede incluir CBG u otros compuestos.
Un porcentaje más bajo no significa automáticamente un producto peor: puede ser una resina más tradicional, con otra textura y otro aroma. Lo importante es que el dato salga de una analítica del lote; te explicamos cómo leerlas en cómo comparar CBD por etiqueta, lote y analítica.
Cómo conservar el dry sift
Los tricomas son frágiles: el calor, la luz, el aire y la humedad degradan los terpenos y oxidan la resina. Por eso las fuentes técnicas coinciden en guardarlo en un tarro de vidrio hermético, del tamaño más ajustado posible para que quede poco aire, en un lugar fresco, oscuro y seco. Conviene manipularlo poco: el calor de las manos compacta la resina y hace perder tricomas. Los mismos principios de nuestra guía para conservar flores de CBD te sirven aquí.
Preguntas frecuentes sobre el dry sift
¿Qué es el dry sift?
¿Es lo mismo dry sift que polen?
¿En qué se diferencia el dry sift del iceolator?
¿Qué es el static sift?
¿Qué significa full melt?
¿Por qué un dry sift puede tener un 15 % de CBD y otro más del 50 %?
Las flores y resinas de CBD de Green Dealer se venden como artículo de coleccionismo, uso aromático u ornamental o uso técnico posterior. No aptas para consumo humano. Venta exclusiva a mayores de 18 años.